Bernat Jiménez Esteve (Instituto de Geociencias IGEO)

¿Por qué te dedicas a las Geociencias?
Desde que era pequeño recuerdo que me apasionaban la ciencia y la naturaleza. Al crecer en un pueblo del interior de Cataluña, rodeado de naturaleza, empecé a hacerme preguntas sobre cómo funcionaba el mundo, las estaciones del año y, especialmente, los fenómenos meteorológicos. Me fascinaba observar cómo se formaban las nubes, cómo derivaban en tormentas o cuando se predecían grandes nevadas. Me parecían fenómenos impresionantes y quería entender cómo la ciencia podía predecirlos a través de leyes físicas obtenidas mediante la observación. Un gran referente para mí fue mi madre, doctora en biología, que siempre me transmitió su pasión por la investigación. Por eso decidí estudiar Física y luego especializarme en Meteorología. Mi interés por la investigación me llevó a continuar con un doctorado en el campo de la física atmosférica.
¿Por qué es importante hacer visible al colectivo en geociencias o en el lugar de trabajo?
Creo que es fundamental contar con referentes. Yo crecí en un entorno muy heteronormativo, y eso hizo que tardara en aceptar mi orientación sexual, lo cual afectó mi autoestima. Cuando existen referentes con los que podemos identificarnos, el proceso de vivir con autenticidad, sin tener que ocultar nuestra orientación sexual, se vuelve mucho más fácil.
¿Cómo hacer la ciencia más inclusiva?
Es una pregunta compleja. Considero que iniciativas como Geociencias Arcoíris son muy valiosas porque ayudan a que las personas del colectivo se sientan más incluidas. También es esencial promover la educación sexoafectiva en la sociedad, especialmente desde la escuela, ya que es en esa etapa donde construimos muchos de nuestros referentes.
¿Alguna vez has dejado de compartir ciertas cosas en tu lugar de trabajo por tener una orientación sexual diferente?
Sí, al principio me costó aceptar mi orientación sexual, y eso me hizo sentirme más inseguro. Además, siempre he sido una persona algo reservada, por lo que no suelo compartir detalles de mi vida privada fuera de mi círculo cercano. Sin embargo, desde hace unos años, no tengo problema en hablar de temas relacionados con mi orientación sexoafectiva si es relevante, aunque evidentemente me siento más cómodo haciéndolo con personas de confianza.
¿Crees que tu lugar de trabajo es un lugar seguro para gente del colectivo? ¿Cómo podría mejorarse?
Creo que sí. Mi experiencia en el ámbito de la investigación científica ha sido positiva; en general, he sentido que la gente es abierta y respetuosa. Nunca he experimentado discriminación por mi orientación sexoafectiva. Considero que el entorno académico, y en particular el de las geociencias, es un espacio mayoritariamente seguro e inclusivo.
