Jon Gardoki (Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea UPV/EHU)

Presentación
Obtuve el grado de Geología por la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea UPV/EHU y, después, realicé el máster interuniversitario en Paleontología Avanzada de la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Alcalá de Henares. En 2021 comencé como investigador predoctoral del Gobierno Vasco en la UPV/EHU y, a principios del 2025, obtuve mi doctorado en Geología. Mi investigación está centrada en la transformación ambiental de sistemas costeros históricamente contaminados del margen noratlántico ibérico, integrando indicadores micropaleontológicos, sedimentológicos, y geoquímico-isotópicos. Durante mi etapa doctoral, realicé una estancia en el MARE-Marine and Environmental Sciences Centre (Universidad de Coimbra, Portugal), donde me formé en el área de contaminantes emergentes.
Me interesa comprender la evolución de los estuarios y rías ante la contaminación a lo largo del tiempo, así como explorar la interacción entre los procesos naturales y las actividades humanas en la dinámica costera.
¿Por qué te dedicas a las Geociencias?
Desde pequeño siempre me había interesado el medio ambiente, veía documentales e iba con mi familia a la montaña. Cuando tenía 12 años, escuché por primera vez sobre la geología, una ciencia de la que yo no había oído hablar antes. Sin embargo, luego me di cuenta que siempre había estado ahí presente, en cada concha que miraba en la playa y en los paisajes de montaña que me llamaban la atención. Desde entonces, me empecé a interesar más y más por temas como la paleontología, los volcanes, los minerales y las rocas, y la tectónica de placas.
¿Por qué es importante hacer visibilidad del colectivo en geociencias o en el lugar del trabajo?
Las personas LGTBIQ+ siempre hemos estado ahí, y seguiremos estando. Tenemos que romper esa concepción social de que la ciencia se hace por señores blancos normativos. Visibilizar a las personas del colectivo en ciencia ayuda a crear referentes para que las nuevas generaciones puedan verse reflejadas e inspiradas. Además, si queremos que la ciencia llegue a todo el mundo, tenemos que hacer y comunicar ciencia contando con todas y todos, independientemente de nuestra clase social, género, etnia... Por ello, para construir una comunidad científica más justa y diversa, en mi opinión, parte del camino empieza por visibilizar realidades “disidentes”.
¿Cómo hacer la ciencia más inclusiva?
Personalmente, creo que es fundamental crear espacios seguros donde, por ejemplo, podamos ser nosotras/os mismas/os y nuestra identidad no sea cuestionada ni juzgada. Para ello, la creación de redes de apoyo y escucha activa, así como la organización de protocolos de actuación para identificar y prevenir conductas discriminatorias de cualquier tipo, son muy útiles.
¿Alguna vez has dejado de compartir ciertas cosas en tu lugar de trabajo por tener una orientación sexual diferente?
Inicialmente sí por el “miedo a […]”, al igual que muchas personas. Sin embargo, a lo largo de estos años, en el trabajo siempre me he sentido dentro de un espacio seguro donde ser yo mismo y mostrarme sin ser juzgado.
¿Crees que tu lugar de trabajo es un lugar seguro para gente del colectivo? ¿Cómo podría cambiarse?
Desde mi experiencia, mi lugar y equipo de trabajo ha sido un lugar seguro, pero reconozco que aún hay muchas personas tanto en el mundo de la academia como fuera que siente su entorno laboral como un espacio hostil. Además, el mundo académico no debería -y ningún lugar- de ser un espacio donde dar alas a discursos de odio de ningún tipo. Como comentaba antes, algunas de las iniciativas que podrían favorecer una mayor igualdad son la creación de redes de escucha y apoyo, además de protocolos preventivos y de actuación frente a cualquier tipo de actitud discriminatoria. Para lograrlo, la autoorganización y el apoyo mutuo son clave.
